Respuesta rápida: Los gatos arañan porque lo necesitan: mantiene sus uñas sanas, marca el territorio y les da un estiramiento de todo el cuerpo. No puedes quitarles ese hábito, pero sí puedes redirigirlo por completo colocando rascadores atractivos en los sitios adecuados. Una tabla rascadora de pared junto a los muebles que ataca suele ser todo lo que hace falta.
Escrito por el equipo de expertos de Petifo · Actualizado en julio de 2026 · Tiempo de lectura: 6 min
Por qué arañan los gatos, para empezar
Arañar no es mala conducta: es uno de los instintos más profundamente grabados que tiene un gato. Castigar a un gato por arañar es como reñirle por respirar. No dejará de hacerlo y dañará la confianza entre vosotros.
Los gatos arañan por tres motivos principales:
- Mantenimiento de las uñas. Al arañar se desprenden las vainas externas muertas de las uñas, dejando al descubierto unas uñas afiladas y sanas por debajo. Esas cáscaras papiráceas que encuentras cerca de los rincones favoritos de arañado son señal de que el proceso funciona como la naturaleza manda.
- Marcado del territorio. Los gatos tienen glándulas odoríferas en las almohadillas de las patas. Cada arañazo deposita feromonas invisibles para nosotros pero inconfundibles para otros gatos. Por eso suelen arañar cerca de puertas, ventanas y las rutas de mucho paso por la casa.
- Estiramiento. Observa a un gato arañar y verás que extiende todo el cuerpo: patas delanteras hacia arriba, lomo arqueado, uñas clavadas. Los gatos suelen hacerlo justo al despertar porque sus músculos necesitan un buen estirón tras horas de quietud.
Tu gato no araña el sofá para molestarte. Araña el sofá porque el sofá está en un buen sitio, la tela le resulta agradable y no se le ha ofrecido una alternativa mejor.
✅ Bueno saber: Según International Cat Care, arañar también sirve como vía de escape emocional. Los gatos arañan más cuando están emocionados, frustrados o algo ansiosos, y por eso suele pasar cuando llegas a casa o durante las sesiones de juego.
Errores habituales que empeoran las cosas
La mayoría de los dueños intentan de verdad solucionar el arañado de los muebles, pero algunas estrategias bienintencionadas suelen salir muy mal.
Castigar al gato. Echarle agua o gritar le enseña a arañar cuando no miras, no a parar. El estrés que provoca puede incluso aumentar el arañado, ya que arañar es un comportamiento de alivio del estrés.
Esconder el rascador en un rincón. Un rascador metido detrás de una estantería será ignorado. Los gatos arañan en lugares socialmente significativos: cerca de donde duermen, junto a las entradas y a lo largo de las rutas que patrullan. Un rascador tiene que estar donde el gato ya quiere arañar.
Elegir un poste inestable o demasiado corto. Si un poste se tambalea cuando el gato se apoya en él, el gato no volverá a usarlo. Tiene que resultar tan estable como el brazo de tu sofá y lo bastante alto para un estiramiento completo por encima de la cabeza.
Desungular (quitar las uñas). Es una amputación quirúrgica del último hueso de cada dedo y es ilegal en la mayoría de los países europeos. Causa dolor crónico y problemas de conducta duraderos. Nunca es una solución.
⚠️ Importante: Las fundas para uñas (cubiertas blandas pegadas sobre las uñas) son una opción temporal que algunos dueños prueban, pero impiden la muda natural de las uñas y pueden causar molestias. La ASPCA y la mayoría de las organizaciones de bienestar felino recomiendan ofrecer superficies adecuadas para arañar en lugar de modificar las uñas.
Cómo elegir el rascador adecuado
No todos los rascadores son iguales. El adecuado depende de cómo prefiera arañar tu gato, y sí, los gatos tienen preferencias muy marcadas.
Vertical o horizontal. La mayoría de los gatos prefieren las superficies verticales para el estiramiento completo por encima de la cabeza, pero algunos, sobre todo los mayores o tranquilos, prefieren las superficies horizontales, arrastrando las uñas por el suelo. Si tu gato va a por los brazos del sofá y los marcos de las puertas, es de arañado vertical. Si destroza la alfombra, prefiere el horizontal.
El material importa. La cuerda y la tela de sisal son el estándar de oro: resistencia firme y una textura de arañado satisfactoria. El cartón corrugado también es popular, aunque se desgasta más rápido. Los postes forrados de moqueta pueden enseñar a los gatos que la moqueta es una superficie válida para arañar, algo que probablemente no quieres.
Altura y estabilidad. El poste debe ser al menos tan alto como tu gato de pie sobre las patas traseras con las patas extendidas: aproximadamente 75 a 90 cm para un adulto medio. La base debe ser lo bastante pesada como para que el poste no se tambalee lo más mínimo. Los gatos rechazan al instante un poste inestable.
Una opción de pared como la Tabla rascadora de pared PAWZ resuelve a la vez el problema de la altura y la estabilidad: se fija a la pared a la altura que le convenga a tu gato, no puede volcarse y ahorra espacio en el suelo en pisos pequeños.
Colocación: dónde la pones lo es todo
Podrías comprar el mejor rascador del mercado y tu gato lo ignoraría si lo pones en el sitio equivocado. La colocación es más importante que el propio producto.
Empieza por identificar las superficies que tu gato araña actualmente y coloca el nuevo rascador justo al lado de esos puntos. Si tu gato destroza el brazo izquierdo del sofá, monta una tabla en la pared justo al lado.
Otras ubicaciones prioritarias:
- Cerca de las zonas de descanso. Los gatos casi siempre arañan al despertar, así que tener un rascador a pocos pasos de su sitio favorito para dormir es muy eficaz.
- Cerca de entradas y ventanas. Son fronteras del territorio. Los gatos sienten el impulso más fuerte de marcar aquí.
- En la zona principal de estar. Los gatos son animales sociales y quieren marcar el espacio común. Un rascador escondido en una habitación trasera no satisface este impulso.
Una vez que el gato use con regularidad el nuevo rascador, puedes moverlo poco a poco —unos centímetros al día— a un lugar más cómodo si hace falta. Pero hazlo despacio. Si lo desplazas dos metros de un día para otro, el gato puede volver a los muebles.
💡 Consejo: Si tienes un hogar con varios gatos, ofrece al menos una superficie de arañado por gato más una extra. Los gatos no siempre comparten los rincones de arañado, y el conflicto por los recursos puede provocar arañado por estrés en lugares no deseados.
Técnicas de redirección que de verdad funcionan
Conseguir que tu gato cambie del sofá al rascador no va de forzar, sino de hacer el rascador más atractivo que el mueble.
Usa hierba gatera o vid plateada. Frota hierba gatera seca o polvo de vid plateada en la superficie de sisal. Entre el 60 y el 70 por ciento de los gatos responden a la hierba gatera, y la vid plateada afecta a un porcentaje aún mayor. Esto atrae al gato a investigar y suele desencadenar el arañado.
Juega cerca del rascador. Balancea una caña con plumas alrededor de la base y los lados del poste. Cuando el gato se abalanza, sus uñas hacen contacto con la superficie, y esa sensación suele activar el comportamiento natural de arañado. Recompénsalo con un premio.
Haz que los muebles sean temporalmente menos atractivos. Cubre las superficies atacadas con cinta adhesiva de doble cara, papel de aluminio o una manta bien remetida durante el periodo de transición. Son puentes, no soluciones permanentes: quítalos una vez que el nuevo hábito esté establecido.
Nunca fuerces las patas del gato sobre un rascador. Agarrarle las patas y arrastrarlas por el poste crea una asociación negativa. Deja que el gato lo descubra a su manera.
Nuestra elección: Tabla rascadora de pared PAWZ
Si tu gato ataca superficies verticales como los brazos del sofá o los marcos de las puertas, este diseño de pared es ideal. Se fija a la pared a cualquier altura, no ocupa nada de espacio en el suelo y da a tu gato el estiramiento completo que ansía, sin tambaleos, nunca.
Tabla rascadora de pared PAWZ de Petifo
Una elegante tabla rascadora de sisal montada en pared que ahorra espacio en el suelo y deja que tu gato se estire por completo, justo donde de verdad quiere arañar.
✨ Se monta junto a los muebles para redirigir el arañado justo donde hace falta
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Otras opciones de arañado que vale la pena considerar
El Barril rascador Lunatto combina un escondite de varios niveles con superficies de arañado en el exterior: ideal para gatos a los que les gusta arañar, trepar y echar la siesta en un solo sitio, y estupendo en hogares con varios gatos donde los distintos niveles reducen la competencia.
Para arañar, trepar y asearse en un solo mueble, el Árbol para gatos PAWZ con arco de aseo merece un vistazo. Postes forrados de sisal, plataformas para el territorio en vertical y un arco de aseo integrado lo convierten en un todoterreno sólido.
Explora toda la gama en nuestra colección Árboles y rascadores para gatos.
Preguntas frecuentes
1. ¿Por qué araña mi gato los muebles aunque tiene un rascador?
Normalmente es cuestión de colocación. Si el rascador está en un rincón tranquilo pero los muebles están en la zona principal de estar, el gato elegirá los muebles. Mueve el rascador justo al lado del mueble atacado y la mayoría de los gatos cambian en unos días.
2. ¿Qué material prefieren arañar los gatos?
La mayoría de los gatos prefieren la cuerda o la tela de sisal por su textura firme y satisfactoria al arañar. El cartón corrugado es otra opción popular, aunque se desgasta más rápido. Evita los postes forrados de moqueta: pueden enseñar a los gatos que la moqueta es válida por toda la casa.
3. ¿Cuántos rascadores necesita un gato?
De dos a tres en distintas ubicaciones clave para un solo gato. En hogares con varios gatos, uno por gato más una extra. Los gatos son territoriales con los rincones de arañado, así que tener suficientes evita el estrés y los daños en los muebles.
4. ¿Puedo usar cinta de doble cara para que mi gato deje de arañar el sofá?
Sí, como medida temporal. A la mayoría de los gatos les disgusta la sensación pegajosa en las patas. No obstante, la cinta por sí sola no resuelve el problema: ofrece al mismo tiempo un rascador atractivo justo al lado del mueble. Retira la cinta una vez que el nuevo hábito esté establecido.
5. ¿Necesitan rascador los gatitos?
Por supuesto. Los gatitos empiezan a arañar sobre las cinco semanas de vida. Ofrecer un rascador pronto les ayuda a adquirir el hábito de usarlo en lugar de los muebles. Un poste más pequeño o un rascador de cartón horizontal es ideal para gatitos, ya que puede que aún no lleguen a un poste vertical de altura completa.
6. ¿Es normal que los gatos arañen más en ciertos momentos?
Sí. Los gatos suelen arañar más justo después de despertar, en momentos de emoción (como cuando llegas a casa) y cuando se sienten algo estresados o frustrados. También puedes notar más arañado si hay un gato nuevo en el vecindario: tu gato está reforzando sus marcas territoriales.
7. ¿Debo cortar las uñas de mi gato para reducir los daños por arañazos?
Cortarlas reduce el filo y limita los daños, pero no detiene el comportamiento de arañar en sí: los gatos siguen necesitando arañar para estirarse y marcar territorio. Córtalas cada dos o tres semanas si tu gato lo tolera, pero ofrece siempre superficies de arañado adecuadas al mismo tiempo.
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Fuentes: Cats Protection, International Cat Care, ASPCA, Blue Cross.